La forma
del riesgo
INLIFE parte de la realidad: observa su estructura, identifica aquello que puede alterarse y distingue las consecuencias posibles antes de pensar en una transferencia contractual.
El riesgo tiene una forma antes de tener una póliza.
No mostramos el riesgo como espectáculo. Lo observamos como una estructura: personas, patrimonio, obligaciones, operación, continuidad y contexto.
La póliza aparece después, cuando la exposición ha sido comprendida y puede decidirse qué parte conviene asumir, prevenir, modificar o transferir.
Ver una lectura →Una secuencia antes de la solución.
Comprender la realidad
Actividad, personas, bienes, trayectos, obligaciones y contexto.
Reconocer la exposición
Qué parte del patrimonio, la operación o la responsabilidad puede verse afectada.
Dimensionar la consecuencia
Qué recurso podría ser necesario y qué impacto tendría que absorberse.
Revisar capacidad propia
Qué parte puede ser asumida razonablemente y cuál no conviene conservar íntegramente.
Ordenar la transferencia
Qué riesgos pueden trasladarse mediante un contrato de seguro y bajo qué condiciones.
Acompañar la decisión
Comparar, explicar, ajustar, contratar y dar continuidad a la solución elegida.
Una observación puede abrir una lectura.
La primera lectura examina cómo dos contratos pueden referirse al mismo riesgo y producir respuestas diferentes.
Mismo riesgo. Distinta respuesta. →