Ámbito

Preservar capacidad financiera

Cuando un acontecimiento de salud puede exigir recursos no previstos.
La lectura

No comienza en la póliza.

Una enfermedad o un accidente pueden ser posibilidades conocidas. Lo que no siempre está dimensionado es cuánto recurso podría ser necesario, qué parte puede absorber el patrimonio y qué parte conviene transferir.

La decisión cambia cuando deja de formularse sólo como “qué seguro comprar” y comienza por reconocer la capacidad financiera que se desea preservar.

Exposición

Hospitalización, tratamientos, accidentes y otros acontecimientos que pueden exigir liquidez en un momento no previsto.

Capacidad propia

Qué parte del impacto puede asumir razonablemente la persona, la familia o la empresa sin comprometer otros objetivos.

Transferencia

Deducibles, coaseguros, hospitales, tabuladores, límites, continuidad y condiciones que modifican la respuesta del contrato.